Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image
Scroll to top

Top

No Comments

Una bomba con pólvora infinita

Una bomba con pólvora infinita
Gabriel D'Angelo

La Bomba del Tiempo no es nueva, pero casi como una paradoja de su nombre, no pierde vigencia. Cada presentación es distinta y algo nuevo puede suceder cada vez que se la ve.

Hacía rato que no iba y me volvió a sorprender. Como hace diez años, se presenta todos los lunes, a las 19, en el Centro Cultural Konex. Miles de personas van religiosamente a verla, lo que la convirtió en el evento cultural más convocante de la Ciudad, y ahí estuve yo también- una vez más- para pasar un buen rato.

La improvisación es la clave que la transforma en un show que siempre tiene algo nuevo para dar. Más ritmos, nuevas melodías, y distintas sensaciones para disfrutar. Este grupo de percusionistas- a través de señas- va improvisando la música que mueve con más o menos intensidad al público, esa es la llave.

Además, siempre tiene un músico invitado que le da otros mátices. Te puede tocar desde Fernando Ruíz Díaz (de Catupecu) hasta el Chango Spasiuk.

El público también se lleva un punto a favor. Hay buena onda, ese sería el resumen. El que va a ver la bomba va con ganas de pasar un buen rato y moverse. Está lleno de extranjeros que le aportan un aire distendido y relajado al show.

La Bomba de Tiempo siempre puede ser una buena opción para cambiar el after office en un bar por una tarde al aire en el Konex. Este verano, con una cerveza en la mano, vale la pena darle una oportunidad. Total, si explota, no te va a lastimar.

 

Submit a Comment