Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image
Scroll to top

Top

No Comments

Mi primera casa: hora del gran salto

Mi primera casa: hora del gran salto
Jime Alcaraz

En una encuesta- casera e improvisada, por cierto- pregunté a amigos y familiares jóvenes cuántos de ellos se irían a vivir solos, con la premisa de abandonar el hogar de origen, que comparten con padres, hermanos, abuelos, perros, gatos y etcéteras. La gran mayoría me contestó que sí lo haría, pero al momento de indagar un poco sobre lo que la movida significa, reinó el estado de duda: ¿Todos estamos preparados para dar el salto? ¿Cuáles son los pros y los contras del desapego? Veamos.

– El primer paso es, claro está, elegir el lugar para vivir. ¿Barrio, costos de alquiler, expensas e impuestos, distancia con la facultad, trabajo, vecinos, porteros, negocios cercanos? Armate una lista y analizá los costos/beneficios de todo esto, que es fundamental.

– ¿Con cuánta plata disponés? Para la mudanza, la compra de muebles, utensilios, accesorios, elementos de cocina, living y comedor. Vas a tener, además, gastos fijos y extra. En el primer grupo: alquiler, expensas, impuestos, comida, traslado, estacionamiento,entre otros. En el segundo: la cena con amigos en casa, la comidita que le preparás a tu novio/a o amante, el delivery del fin de semana (por nombrar algunos).

– Si superaste este obstáculo, seguí leyendo; (si la respuesta es ‘no’, pasa al último párrafo). Llega la hora de relajar, liberar la mente e idear cómo querés que sea tu espacio, esa, tu primera casa. Jugá con los colores, las texturas, las figuras y las formas. En la Ciudad, hay ofertas para todos los gustos y a distinto precio. Si visitás Palermo o San Telmo, por ejemplo, te vas a topar con objetos, accesorios y muebles de diseño (divinos, pero un poco más caros) y también con negocios que funcionan en galpones y ferias, y son más accesibles. En la Avenida Belgrano, en Monserrat, hay una amplia gama de mueblerías. Si tenés la suerte de disponer de un auto o alguien que te lleve hasta Tigre, hacete una escapada, hay mucho para ver y comprar. La calidez del hogar se logra con el sello y gusto personal de cada uno.

Una nueva etapa se inicia cuando cerrás la puerta y ahí quedás: vos y tu casa. Primera noche a solas, primera comida, primer café, primera ducha. Acomodar todo lo que trasladaste, instalar y armar lo que te llevaste va a llevar su tiempo. Pero siempre vas a tener a alguien que seguro esté dispuesto a darte una mano. No descartes esa ayuda. Paso siguiente, cuando sientas que ese ya es tu lugar, empezá a organizar tu mes: un almanaque o una pizarra para anotar los ‘pendientes’ es una buena idea. Dato de quien vive hace nueve años sola y algo de experiencia tiene. Vas a ver que con el correr de los días y las semanas vas a sentirte como pez en el agua.

Puede que después de apuntar todo lo analizado, te asuste la cantidad de plata a invertir, y una posible salida sea, por ejemplo, invitar a un amigo/a a que se mude con vos. De entrada, puede parecer una idea re copada. Pero, atención: tienen que ser muy compatibles, se van a ver a diario más de lo que están acostumbrados, con sus puntos altos y bajos; la organización y previsión es fundamental. Si creés que existe la persona indicada, ¡adelante! Si no te convence o alcanza el dinero para dar inicio a esta ‘aventura’, quizá debas esperar un poco más. Pero ánimo, que todo llega. A ponerle esfuerzo y ganas, en cualquiera de los casos.

Foto: Cami Camila

Submit a Comment