Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image
Scroll to top

Top

One Comment

Queen: el fin es el comienzo

Queen: el fin es el comienzo
Gabriel D'Angelo

Nací en el 86, un mes antes de que reventaran el estadio de Wembley y deslumbraran al mundo, y cinco años después que pisaran por única vez con formación completa la Argentina. Los conocí a mis seis años cuando mi hermana los trajo a mi casa. Entraron como entran las cosas que se quieren, sin darnos cuenta.

Al poco tiempo me fanaticé. Justo cuando terminaban. No por decisión de ellos sino de Dios. Freddie Mercury había muerto por VIH y ya no serían lo mismo. Tengo visiones de ver el homenaje a Freddie del que participaron muchas estrellas. Sentí que el fin era el comienzo.

Sin detenerme me metí más que nunca a escucharlos. Cada vez se hizo más intenso. Por momentos me sentí Freddie e intenté imitarlo. Nos reímos muchos con mis hermanas. Imposible imitarlo, claro está.

Vino Made in Heaven, último disco de la banda post muerte de Freddie. Lo devoré. Lo escuché una y otra vez. Sé temas enteros sin titubear un segundo. De atrás para adelante llegué hasta Queen I, el primer disco.

Pasaron los años y me acompañaron toda mi vida. I Want It All fue la primera canción que saqué cuando arranqué a tocar la bata. Tenía 15.

Siempre tuve la nostalgia de saber que nunca los escucharía porque la vida ya nos había separado antes de juntarnos. Queen sin Freddie Mercury no se puede decir que sea Queen.

Pero tuve la suerte de calmar al menos un poco esa nostalgia. En 2008 Brian May y Roger Taylor decidan venir a la Argentina con Paul Rogers. No lo dudé. Saqué mi campo vip “parado” y fui a Vélez. Solo. A ver un pedazo de la banda que más me gusta. Sabía que pocas veces la vida me iba a dar la oportunidad de tener a tan solo diez metros al guitarrista que tanto aprecio, al baterista que tanto miro y copié, a escuchar la música que tanto me conmueve. El recital lo disfruté como la primera vez. Y como la última.

Pero la vida da revancha. Y Brian y Roger salieron de gira nuevamente y volvieron a la Argentina el pasado 25 de septiembre. Esta vez vinieron con Adam Lambert en voz, un ex American Idol que se las trae, que supo ponerle su impronta a las canciones.

Tocaron 22 temas. Una lista exquisita con clásicos de todos los discos salvo Made in Heaven. Entre ellos, The lap of the god y Who wants to live forever, incluidos. Los menciono porque eran temas que anhelaba mucho escuchar en vivo.

Fueron dos horas de show en el Club Geba. Y ahí estuve yo una vez más. Y lo volví a disfrutar… como la última vez.

Comments

  1. Noemi

    Excelente relato , digno de leerlo una y otra vez y no me cansarìa , Felicitaciones

Submit a Comment